HISTORIA AWAJÚN

La historia de los awajún en la época preinca está vinculada a los moches, con quienes habrían estado en contacto desde hace aproximadamente 2000 años. Según Regan (1992), este contacto se evidenciaría por la similitud de mitos awajún y wampis con algunas expresiones de la iconografía mochica. Tiempo después, el contacto entre los awajún y los incas se habría dado durante los gobiernos de los incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac. La incursión de los incas en territorio awajún habría ocasionado fuertes enfrentamientos entre los awajún y los diferentes pueblos andinos (Chirif y Mora 1977).

En 1925 se establece la Misión Nazarena entre los awajún, y en 1949 una Misión Jesuita en Chiriaco, en el distrito de Imaza, provincia de Bagua, región Amazonas (Brown 1984). Más adelante, en la década de 1970, el Estado peruano promovió el establecimiento de asentamientos de colonos en la zona, como parte de la política de fronteras vivas. La finalidad de esta política fue garantizar la defensa de los límites territoriales en zonas supuestamente despobladas (Regan 2007).

En las décadas de 1960 y 1970, tanto Perú como Ecuador relanzaron las campañas de exploración petrolera iniciadas hacia fines de la década de 1920, promoviendo también proyectos de “colonización” de la zona, estableciendo asentamientos de población no indígena, puestos y guarniciones militares (Uriarte 2007). El asentamiento de mestizos continuó con el hallazgo de petróleo en la zona del Alto Marañón y sus afluentes, además de la consiguiente migración de obreros, muchos de los cuales se quedaron en la zona como agricultores o comerciantes (Regan 2007).